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9 TIPS PARA ESCOGER TU VELO DE NOVIA

20 Oct , 2015  

El velo de novia es unos de los complementos más importantes del vestido, ya que, al igual que éste, es uno de los aspectos que más define tu apariencia. Antiguamente, el velo servía como protección de la novia contra los espíritus malignos, aunque ahora no es más que un mero adorno y como con todo lo demás, debes considerar cómo quedará con tu vestido, con la forma de tu cara y tu cuerpo, con el peinado que has elegido llevar, así como con el escenario de la ceremonia.

Si no tienes las cosas muy claras, éstos pasos te ayudarán a tomar la decisión adecuada.

  1. Considera qué es lo que necesita tu vestido, para así poder complementarlo con el velo. Entre   los distintos estilos de vestidos de novia se encuentran el estilo clásico (formal, simétrico y de alguna forma elaborado), el estilo romántico (posee un elemento de suavidad y con mucha atención a los detalles), el estilo sofisticado (discreto, libre de detalles recargados) y el estilo ecléctico (creativo con toques inesperados).
  2. Encuentra los puntos fuertes de tu vestido; es decir, aquellas partes de tu atuendo que no estés dispuesta a tapar, como un detalle en la espalda o en el escote. Para ello tendrás que escoger un velo que termine antes de lo que quieras resaltar o simplemente uno más largo y transparente con el que se puedan ver esos detalles a través de él. Si tu vestido es simple, lo normal es que puedas escoger un velo muy elaborado, pero si tiene muchos detalles, un velo demasiado recargado sería demasiado, por lo que es mejor que se trate de un velo más sencillo.
  3. Considera la largura. Por ejemplo, los velos muy cortos no pasan de la barbilla. Si no quieres tapar ningún detalle de tu vestido, éste puede ser el adecuado para ti. Los velos que llegan hasta los hombros miden alrededor de 50 cm, quedan muy bien con detalles en el busto, caderas o  la espalda baja, pero pueden resultar algo informales para vestidos clásicos. Aquellos que llegan hasta la cadera miden unos 76 cm y van bien con la mayoría de los estilos, siempre y cuando no tengan cola. Los que llegan a la cadera. Los que llegan hasta la punta de los dedos cuando los brazos están estirados son los más comunes. Miden unos 91 cm y van con cualquier estilo. Para los vestidos de media pierna lo mejor son los velos que llegan hasta las rodillas, que miden aproximadamente uno 114 cm. Finalmente los velos catedral,  que son los más largos y, por tanto, los más formales. Miden alrededor de 305 cm de largo. Sin duda geniales para las más clásicas.
  4. Ten el cuenta el ancho. El velo de 137 cm de ancho es el más elegante, so una amplitud limitada en la parte superior y en los costados. Es lo suficientemente simple para adaptarse si quieres mostrar algún detalle de tu vestido que esté cubierto por el velo. Ideal para vestidos que tienen mangas o tiras decorativas, ya que el velo cuelga por detrás de los hombros. El de 183 cm de ancho, tiene una altura y ancho comedido. Cubre tímidamente los brazos, por lo que va genial con un vestido de tiritas. El velo más ancho que hay es el de 231 cm y tiene toda su plenitud en la parte superior. Si usas un vestido sin tiras puede quedar genial, ya que puedes cubrirte un poco los brazos; pero puede quedar algo excesivo con un vestido de novia muy sofisticado.
  5. Piensa en el color. El velo necesita combinar con el color del vestido.
  6. Decide las capas que vas a llevar; una, dos o tres capas. La elección depende del estilo del vestido prácticamente. Los velos de una capa  suelen quedar bien con vestido sofisticados, mientras que los románticos suelen ir mejor con velos de dos y tres capas.
  7. La forma de tu cara tiene mucho que decir. El velo enmarca la cara, por lo que el perfil de ésta es algo a tener muy en cuenta.  Si la forma de tu cara es más bien redonda, elige  un velo que te ayude a que se vea más larga y delgada, preferentemente uno que llegue al menos a tus hombres y que tenga algo de volumen en la parte superior de la cabeza. Para una cara cuadrada mejor un velo que suavice tu rostro. Un velo igual de largura que el anterior pero con un estilo circular o de cascada. Una cara ovalada te permite experimentar con casi todos los estilos; sin embargo, siempre es bueno evitar los extremos para mantener las proporciones. Si tu cara es rectangular escoge un velo que sea ancho al rededor de la cara pero que, a su vez, no sea alto en la parte superior de la cabeza.
  8. Define tu cuerpo. Si tienes un busto o estómago grande, mejor un velo grande que llegue al menos hasta la punta de los dedos, ya que alargará la parte superior de tu cuerpo. Si tienes forma de pera, lo mejor es un velo que llegue a los hombros, codos o cintura. Ésto hará que se fijen en los puntos más pequeños en ven de en la anchura de la cadera.


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